24 horas después de esa noticia que me hizo más daño que si me hubieran descuartizado en vida.. no voy a negar que he pensado en el tema, o mejor dicho, que no he dejado de pensar en ello. No he conseguido sacar de mi cabeza esas fotos que nunca tenía que haber visto. Y es que no hay mayor verdad que esa que dice: "ojos que no ven corazón que no siente". Pero cuando se llega tarde y los ojos han visto algo que ni de lejos se está preparado para ver, el corazón siente..y siente mucho.
En estas 24 horas me he hecho muchas preguntas, muchísimas.. y también muchas afirmaciones.. Me han encajado muchas cosas, otras he seguido sin entenderlas.. así soy, siempre tienen que rondar por mi cabeza cosas que no entiendo y que me torturan. La verdad es que las cosas que no sé o que no entiendo, no las quiero saber ni las quiero entender. Prefiero vivir imaginando a que, como ayer, unas fotos me confirmen lo que imagino y tenga dejar de imaginar para empezar a aceptar.
Lo que me "alegra" de todo esto es que cuando vi lo que vi no estaba sola, tenía a alguien cerca.. Sino, me da algo. Entre sonrisas comunique la "buena noticia" para que si caía desmayada supiera cual era la última imagen que había recibido mi cerebro. Supongo que no vió la primera impresión que mostró mi cara y a duras penas intenté hacerle creer que estaba bien, pero.. Me conoce demasiado y sabía perfectamente que no lo estaba, pero aún así intenté disimular lo que sentía y de alguna manera pude apartar los demonios de mi cerebro, aspirar las lagrimitas que se empezaban a formar en mis ojos y balbucear un "le deseo lo mejor".
Anoche, para mi sorpresa, me dormí rápidamente y para mi asombro, no he soñado absolutamente nada. Era todo lo que pedía los minutos antes de dormir. Que mi subconsciente no transformara la pesadilla vista en fotos en una pesadilla casi real. Esas malditas fotos fueron lo último que pasó por mi mente, como si fuera una canción en bucle. Se repetían y se repetían sin parar.. Pensé tanto en ellas que tenía un dolor de cabeza horrible. Gracias al universo o a que mi cansado cerebro estaba de buen humor, pronto me atacó Morfeo y me llevó a la más absoluta y ansiada tranquilidad.
Pero esta mañana, antes de ver el sol, no es difícil adivinar qué es lo primero que ha decidido pensar mi cabecita. Exacto. Todo me parecía irreal. Tenía ganas de comprobarlo pero es algo que me he prohibido más radicalmente que mirar su última conexión. Y lo tengo que cumplir por mucho que me duela.
Esta mañana he estado cerca de dos horas en la cama después de despertarme. No quería levantarme, ni escribir, ni siquiera coger mi móvil. Quería borrarlo todo, fotos (qué asquito le estoy cogiendo a esta palabra..), dedicatorias, cartas, dibujos.. los pocos recuerdos físicos que me quedan de él, los habría exterminado.. y a él también.
No quería volver a entrar a este blog nunca más, excepto para borrar todas las entradas ridículas que hay aquí escritas, todas. Las de antes, durante y después de estar con él. Pero este blog es mi pequeña adicción. Borrarlo todo sería un error. Al fin y al cabo.. bueno, nada.
Hoy comentando todo lo de las últimas 24 horas con varias personas, he llegado a una conclusión: los intentos de relaciones que he tenido después de nuestra ruptura, no me han salido bien porque he esperado de los chicos lo mismo que me aportaba él y, evidentemente, nadie va a empujarme a luchar por mi sueño desde el mismo nivel como él lo hizo, y.. ¿por qué? Simplemente, porque eso ya lo he vivido.
Está claro que nadie va a confiar en mi como cuando empecé a estudiar y..¿por qué? Porque llevo 3 años estudiando y, está claro que no se va a volver a dar el caso de que empiece desde cero. Siempre me da por pensar frases como: "cree en mí porque ya voy por la mitad del camino, él lo hizo cuando no era nadie" o "¿qué hubiera pasado si me hubiese conocido cuando tenía las ideas tan borrosas que no sabía qué quería hacer con mi vida?" y cosas por el estilo. La próxima persona con la que comparta mi vida tendrá que apoyarme y creer en mi a partir de lo que soy ahora, y eso tengo que aceptarlo y no hacerme preguntas tan gilipollas. Aunque me parezca improbable, quizás lo haga mejor de lo que ahora me parece insuperable.
PD: ya sé que ayer dije que no volvería a escribir sobre él, pero darme tiempo.
PD2: voy por el primer paso, no hacer las entradas hablándole directamente.
Lorena C.
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